La primera edición del evento, celebrada los días 25 y 26 de abril en la Hacienda de los Morales de Ciudad de México, estrechó los lazos históricos entre ambos territorios a través de paneles institucionales y empresariales, una experiencia gastronómica de alto nivel y actuaciones de excepción, incluyendo el estreno mundial de la «Sinfonía del Emigrante»

La Hacienda de los Morales, en Ciudad de México, fue escenario los pasados 25 y 26 de abril de la primera edición del Festival Señardá, un evento concebido como puente cultural y empresarial entre Asturias y México. El nombre del festival alude a la voz asturiana que nombra ese sentimiento hondo de añoranza por la tierra que se dejó atrás, el mismo que ha marcado durante siglos la historia de la emigración entre ambos territorios.

Con más de 600 asistentes a lo largo de las dos jornadas, la iniciativa, impulsada por los empresarios asturmexicanos Carlos Casanueva (Grupo Interprotección), los hermanos Jorge, Pablo y Carlos Peña (Grupo Gayosso / GPI), José Miguel Fernández (Aguas Fuensanta) y Eduardo Benítez (Feda Woods), y producida por la empresa asturiana Cronistar Comunicación, logró reunir en torno a una misma mesa a lo más representativo de la comunidad asturiana en México, junto a autoridades políticas de Asturias y del Estado de México, representantes de cámaras de comercio y tres generaciones de familias que llevan décadas tendiendo puentes entre ambas orillas del Atlántico.

Sábado 25: diálogo institucional, empresarial y el legado de las familias emigrantes

La primera jornada arrancó con una serie de paneles de reflexión que pusieron sobre la mesa el potencial de colaboración económica y el peso histórico de la emigración asturiana en México.

Panel institucional. El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, abrió el debate junto al Maestro Juan Carlos González Romero, secretario de Bienestar del Estado de México, y Eduardo Sánchez Morrondo, presidente de Compromiso Asturias XXI. Barbón subrayó la estabilidad que ofrecen España y Europa como destino de inversiones en un contexto internacional de incertidumbre, y destacó el potencial de Asturias como plataforma logística e industrial para el mercado europeo. El secretario del Estado de México, Maestro Juan Carlos González, expuso los planes de bienestar impulsados por el Gobierno de México y la posibilidad de intercambiar información y prácticas de éxito entre ambos territorios. Por su parte, Sánchez Morrondo llamó a capitalizar la red de asturianos repartidos por el mundo, estimada en 250.000 personas fuera del Principado, y presentó el proyecto «Asturias 2040», un programa estratégico desarrollado junto al Principado para perfilar la región en el horizonte de los próximos quince años.

Panel de cámaras de comercio. Moderado con perspectiva bilateral, este espacio reunió a Jaime Gutiérrez Casas, coordinador de Fomento Económico del Estado de México; Antonio Basagoiti, presidente de la Cámara Española de Comercio en México; y Carlos Paniceres, presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo. Gutiérrez Casas presentó al territorio mexiquense con una excelente puerta de Entrada a México para las empresas españolas y Basagoiti describió los errores más frecuentes de los empresarios españoles que desembarcan en México, como la falta de humildad, de paciencia y de disposición a dejarse asesorar. Paniceres, por su parte, defendió que Asturias puede competir en el mercado global desde la especialización industrial y la competencia tecnológica.

Panel de familias. El espacio más emotivo de la mañana fue el protagonizado por padres e hijos que encarnan la continuidad del legado emigrante. Carlos Casanueva y su hijo Francisco, al frente del grupo Interprotección, la mayor correduría de seguros de Latinoamérica, reflexionaron sobre el valor de la red de confianza que une a los asturianos por el mundo y el peso de la identidad de origen en la construcción empresarial. Miguel Fernández Carús y su hijo José Miguel, propietarios de Fuensanta pusieron el acento en la honestidad como primer valor heredado. Ángel Peña y su hijo Jorge, que encabezan junto a sus hermanos el Grupo Gayosso —la mayor empresa funeraria de México y el grupo de ingeniería GPI, compartieron las tres claves de su trayectoria: el valor de las personas, el rigor y la perseverancia. Eduardo Benítez, de Feda Woods, cerró el panel incidiendo en la importancia de transmitir las raíces de generación en generación.

La mañana dio paso a una espicha de bienvenida y al almuerzo central del sábado: un pote asturiano elaborado en ollas ferroviarias, las llamadas putxeras por la guisandera Pilar Meana, rescatando una tradición de la cocina obrera del siglo XIX. El chef de la Hacienda de los Morales, Benigno Fernández, colaboró en la perfecta integración de esta propuesta en el espacio del recinto histórico. Las mesas se amenizaron con sidra natural Quiéreme Vida, aguas de Fuensanta y vinos de la bodega Palacio de Nevares.

La jornada cerró con el concierto de Pipo Prendes, que presentó un espectáculo donde se entrelazan la ranchera y el bolero en un homenaje a José Alfredo Jiménez, el gran poeta de la música popular mexicana. Con más de cuatro décadas de carrera, Prendes interpretó clásicos del cantautor guanajuatense junto a temas propios convertidos ya en himnos de la emigración asturiana, como Asturianos o Bailando en México.

Domingo 26: Gaita, voces de la mina, mariachi y gastronomía histórica

La segunda jornada arrancó con el momento más esperado del festival: el estreno mundial de la «Sinfonía del Emigrante», primera obra compuesta por el gaitero ovetense José Manuel Fernández Gutiérrez «Guti» para gaita y orquesta. Interpretada junto a la Orquesta Clásica de México, fundada en 1973 por el maestro Carlos Esteva Loyola, la obra se articula en tres movimientos que narran musicalmente el ciclo vital del emigrante asturiano: la partida cargada de sinsabores, el éxito ganado a base de esfuerzo y la nostalgia, la señardá por la distancia de los suyos y el paso del tiempo. La composición culmina con el viaje a Asturias donde reposan sus padres fallecidos y la vida compartida entre su tierra natal y la de residencia. Los cincuenta minutos de música mantuvieron en silencio y emoción a todos los presentes.

El almuerzo del domingo estuvo a cargo de la guisandera Mary Fernández, que llevó a México el Menú del Desarme, la celebración gastronómica más antigua de España, que cada 19 de octubre convierte Oviedo en capital de los garbanzos con espinacas y bacalao. El presidente de la Cofradía del Desarme, Miguel Ángel de Dios, explicó el sentido de una festividad declarada de Interés Turístico Nacional y que tiene en la buena mesa su mejor argumento para la convivencia.

La tarde deparó los momentos más emotivos de la jornada. El Coro Minero de Turón irrumpió en el escenario con las lámparas de minero encendidas, antes de desplegar un repertorio donde no faltó el Santa Bárbara bendita ni el Asturias, patria querida. El cierre correspondió al Mariachi de la Secretaría de la Marina de México, agrupación de referencia de la música popular mexicana, que compartió escenario con los coristas turoneses para interpretar conjuntamente el Asturias, patria queriday el México lindo y querido. Dos canciones que, miradas una al lado de la otra, resultan ser el espejo de una misma historia de amor por la tierra.

Al término del festival, el empresario Carlos Casanueva tomó la palabra para anunciar que «Señardá» tendrá segunda edición en 2027. El festival se consolidará así como cita anual de referencia para la comunidad asturiana en México y como plataforma de intercambio cultural y empresarial entre las dos orillas.

Acerca del Festival Señardá

El Festival Señardá es un evento cultural binacional impulsado por empresarios asturmexicanos en colaboración con el Gobierno del Principado de Asturias y Turismo de Asturias. Su misión es crear un espacio de encuentro entre las comunidades asturiana y mexicana a través de la música, la gastronomía y la memoria histórica, poniendo en valor el legado de casi dos siglos de emigración asturiana en México.